321 metros
Leyendo CPI (grande donde los haya) he vuelto a encontrar uno de esos viejos juegos en flash que tantas carreras universitarias han frustrado a lo largo de la historia.
Se trata de base-pingu-ball y el planteamiento es simple, un pingüino cae y se le manda lo más lejos posible con un bate de beisbol. Pura poesia.
Pues despues de un rato, lo he dejado a 321 metros, que no esta nada mal.

Pero despues me he acordado de los pingüinos de El mundo de Beakman y me ha dado lastima. Animalito.
Comentarios
yo no paso de 206 metros, GRRR
desde luego enganchan este tipo de jegos, ya que requieren poco de uno mismo, diversion instantanea…
23 Agosto 2006 robjcole